En Julio del 2018 Andrés Manuel Lopez Obrador, el distinguido candidato de MORENA, “la Esperanza de México”, y triple contendiente durante casi 15 años a la presidencia de México, probo que la constancia y el esfuerzo rinden fruto a los tenaces.

Y es que AMLO logró convencer a más de 30 millones de votantes que él y solo él, tenía la solución para lograr un México equitativo para todos, donde la tranza y la corrupción no encontraría, como siempre en México, tierra fértil para crecer.

Un País que transitaría hacia una era de paz social y tranquilidad para el mejor desarrollo de la riqueza de todos los mexicanos.

Y de verdad tiene su mérito lograrlo.

Y es que este ex priista, chapulín político, locuaz y ocurrente, logró mediante una eficaz estrategia de propaganda, y mucha ayuda de toda la clase política, convencer a millones que él, no era como los otros, que él sí era diferente.

Y 30 millones de personas pertenecientes al “pueblo bueno” deseosas de una era de buena esperanza, paz, justicia y riqueza personal, le creyeron, ¡y millones le creen aún!

Igual que el pueblo alemán le creyó a Hitler, que los italianos a Mussolini, que los patriotas del siglo XIX a Santa Ana.

Así que si usted le echa la culpa a su vecino, a su familiar o alguna persona que haya votado por él, de toda la suerte de errores, fracasos, robos y corruptelas de lopes, no lo haga, ya que Lopez trasformado en lopes, tiene una muy buena escuela en eso de la tranza, la corrupción, el compadrazgo, el agandalle, la traición, la venganza y la mentira.

Fue priista, que no se le olvide.

¿Y que hizo el PRI durante seis décadas?

Pues casi nada, o casi todo depende de a quién le pregunte.

Los priistas dirán que construyeron el México de hoy, pues claro no había más opciones, es como reclamarle a nuestros padres lo que hayan hecho, ni modo que teníamos opción de escoger lo mejor, era lo que había y ya.

Los no priistas, pues que se apañaron el poder político, económico y militar del país, con el objetivo manifiesto de generar riqueza solo para quienes pertenecieran y trabajaran para el partido.

Le digo, que no se le olvide que lopes es priista de nacimiento, vida, obra y omisión, es decir hasta la médula.

De que otra manera podemos entonces entender, su desesperado actuar ante la posibilidad real de perder su “precioso” poder que tantos años le costó obtener.

Posibilidad que aumenta cada día que habla, y es que, no es lo mismo ser candidato de oposición, y quedar bien con el “pueblo” solo por “hablar contra el poder” que “ser el poder”.

Y que conste en actas todo lo dicho, hecho y no hecho por lopes, el de la oficinota, vs Lopez el candidato.

Nada más revisar sus declaraciones, twits, entrevistas, fotos de él antes y después de julio de 2018 para encontrar que lopes, cada día se parece más a Salinas, de la Madrid, Portillo y Echeverría de que él mismo cree.

La justicia, que nunca ha sido ciega en México, se sigue administrando solo a la oposición, no me cree, dígame donde están los pollitos píos, los Barlett o los Ackermans, y donde los Robles.

Y ni hablemos de los fraudes y las tranzas, de pena ajena, de risa y de decepción que lopes presuma en al 75 aniversario de la ONU, donde se plantean las soluciones mundiales de los conflictos entre naciones  o de la salud y la economía de los más necesitados, la rifa-no-rifa del avión ex presidencial.

Avión el que debieron darle los líderes de otras naciones al escuchar nombrar en ese momento de la boca del pequeño presidente de México a Benito Mussolini, dictador y fascista italiano al que su “pueblo” terminó fusilando por su reprobable desempeño como dirigente de esa nación.

Y también, como en toda novela priista ¡como de que no! Pues hay robo, ¡faltaba más!

Y la renuncia esta semana al cargo de Director del Instituto Para Devolver al Pueblo lo Robado Jaime Cárdenas, es una más de las por decir lo menos, inconsistencias dentro del discurso y del hecho que esta trasformación de cuarta experimenta.

Y es que, resulta grave, muy grave que el presidente que llegó al poder para acabar con la transa, el robo y la corrupción, despida a quienes dentro de su administración detectan que esas malas mañas, continúan.

Y que el famosísimo INDEP en vez de devolver al pueblo lo robado, sirva para que quienes son achichincles de lopes, salgan beneficiados en las subastas, y que quienes resguardan los bienes que van a ser subastados, los desvalijen, si así con esas palabras, los desvalijen y entonces las piezas de joyería que serán subastadas, pues bajan de valor que no.

Y que hace lopes, pues hay que despedir al que daña su “proyecto de nación” y aquí no pasa nada.

Así que si usted es de esos 30 millones que creyó en un ex priista, no se engañe, no cambió al país, solo le dio más poder e inmunidad a la peor clase de político y persona que puede estar al frente de un gran país.

Pues 30 millones votos no solo le dan inmunidad y poder a él, también a su familia y amigos, cualquier parecido con los Díaz Ordaz, los Echeverría, los Portillo o los Salinas, pues quizás solo es coincidencia, ¿no?

Por: Netzahualcoyotl Paredes

Periodista, Fotógrafo, Gamer, Lector y Cinéfilo.
Presente en medios de comunicación desde el siglo pasado.
Ganador del Premio México de Periodismo en 2015.
Siempre busco pero no encuentro…