¿Alguna vez te ha pasado que estás seguro de haber tenido una vivencia, y tener un recuerdo específico de ella y resulta que en realidad no sucedió? También es muy común que tengamos recuerdos que para nosotros son completamente claros y se tratan de la escena de algún programa de televisión, la historia que nos contó algún amigo o hasta un sueño.

Una de las funciones más importantes que tiene nuestro cerebro es generar estrategias que nos ayuden a adaptarnos a la realidad lo más rápidamente posible; para hacer esto el cerebro en algunas ocasiones desarrolla lo que llamamos “falsos recuerdos” como un método de adaptación. No te preocupes, el tener falsos recuerdos no significa que seas un mentiroso patológico ni que algo está mal con tus funciones cognitivas, es algo bastante común que nos pasa a todos… aunque a unos más seguido que a otros.

Los mecanismos más comunes que generar falsos recuerdos son los siguientes:

  • Efecto extrañeza: todos los días tenemos muchas experiencias, muchas más de las que nuestra capacidad cognitiva puede soportar, por lo que nuestro cerebro “elije” los acontecimientos más extraños, o menos comunes, y los recuerda con más fuerza y claridad.
  • Efecto Google: hay muchísima información que podemos encontrar con gran facilidad en línea: el número de tu pizzería favorita, el horario de cierre y apertura de algunos negocios, la dirección de esa tienda que siempre visitas pero que parece que no puedes terminar de aprenderte exactamente donde está. Nuestro cerebro elimina de nuestras memorias todos esos datos que son fáciles de encontrar, porque eventualmente tendremos un fácil acceso a ellos.
  • Confusión de la fuente: esto se refiere a cuando cambiamos la fuente de un recuerdo por otra, es decir, cuando solemos asegurar que tuvimos una experiencia de primera mano y en realidad se trata del recuerdo de alguna película o anuncio de televisión.
  • Efecto humor: las emociones tienen un impacto en más áreas de nuestra vida de las que alcanzamos a notar conscientemente; aquí encontramos que solemos recordar con mucha más facilidad las cosas que nos hacen reír y nos parecen divertidas que aquellas con contenido humorístico neutro.
  • Efecto Zeigarnik: las tareas incompletas o interrumpidas se recuerdan mucho mejor que las completadas. Aquí solemos encontrar que “borramos” de nuestra memoria algunas cosas que realizamos y completamos durante el día, pero parece que nos persiguen los recuerdos de las tareas que no hemos podido terminar aún.
  • Fenómeno “punta de la lengua”: esto sucede cuando logras recordar partes de un elemento o información relacionada, pero no puedes evocar exactamente el nombre que estás buscando. Este efecto suele generar mucha frustración y sorprendentemente, cuando se presenta entre más intentamos evocar más difícil es traer esa información a la consciencia; cuando te suceda intenta relajarte y dejarlo ir, podrás observar que la información de pronto aparece en tu plano consciente como por “arte de magia”.
  • Efecto de superioridad de la imagen: aunque no lo creas, la mayoría de nosotros tenemos una mejor memoria visual que auditiva (aunque no es una regla, por supuesto); por lo tanto, es altamente probable que recuerdes más fácil elementos que se presentan en forma de imagen que aquellos que están en formas de palabras.

Estos son solo algunos de los efectos que pueden provocar que tu cerebro te engañe y tu memoria no sea tan fiable como crees que es. Así que, la próxima vez que alguien esté contando una anécdota e incluya elementos que no te son conocidos no pienses “pero que mentiroso, así no fue” piensa que tal vez su cerebro ha añadido algunos detalles con falsos recuerdos que simplemente hacen su historia un poco más interesante.

Por: Carmen Lizola

Egresada de la Universidad Panamericana. Licenciada en Psicología, especialista en Psicología Organizacional. Maestra en Alta Dirección por la Escuela Bancaria Comercial. Apasionada del funcionamiento de la psique y comportamiento humano. Experiencia en el ámbito de la psicología clínica y organizacional, enfocada en la creación de estrategias globales de intervención; intervenciones realizadas tanto en el ámbito público como privado, con especial enfoque en la gestión de capital humano. Amante de la naturaleza, los animales y el mar.