Si algo nos ha enseñado la historia es que los grandes cambios sociales son graduales, comienzan despacio y van avanzando lenta e ininterrumpidamente.

Ejemplos de ello sobran, en México el descontento contra Porfirio Díaz comenzó antes de finalizar el siglo XIX y fue hasta 1910 con el comienzo de la revolución que empezó el declive de la época porfirista, oficialmente la revolución terminó en 1917, pero solo se consolido hasta muchos años después.

La ahora reconocida alternancia del poder comenzó a gestarse en el verano del 68, se fragua después del sismo del 85 y se consolida en el año del cambio de siglo.

Gracias a la pandemia actual ¿podemos esperar grandes cambios sociales?

Sí, sí los podemos esperar.

¿Cuáles pueden ser?

Y pueden ser varios, habrá mayores controles fronterizos, dadas las características actuales algunos países pueden implementar visados de salud más estrictos, ya que hasta ahora solo se dependía de una inspección visual de parte de los agentes de inmigración y aduanas.

Pero eso podría cambiar, podrían hacer permanente las cuarentenas, exigir certificados de sanidad, o incluso prohibir el acceso a ciudadanos de algunos países.

Métodos de control más severos en el proceso y producción de insumos médicos, comestibles y de vestido.

Nuevas reglas en los centros de trabajo, desde implantar el teletrabajo, y un control por producción en vez de horarios, hasta construir oficinas y fábricas de mayores dimensiones para mantener una distancia efectiva, o aislar cubículos y cancelar áreas comunes.

Lo que sin duda cambiará más rápido serán los servicios de entretenimiento, el golpe a los espectáculos, conciertos, cine y bailes podría en algunos casos ser mortal.

 ¿Desaparecerán las salas de cine?

Seguramente sí, bueno si pero no, es muy posible que las salas de cine se trasformen en algo nuevo, salas más pequeñas con menos butacas, salas más grandes con secciones de diferentes tamaños, quizás palcos familiares y cubículos individuales.

Y eso sin contar como le haremos para asistir a conciertos masivos como él Vive Latino…

¿Y que cambios se harán en los salones de clases, en las universidades, en los deportes, en las olimpiadas?

Bueno ¿Cómo será nuestro tercer mundial programado para 2026?

Y ¿los cambios en el transporte, hoteles, barcos, trenes, autobuses?

Que de entrada serán más costosos, pues a menor cantidad de pasajeros, el costo por boleto será mayor.

Pero una de las mayores interrogantes será sin duda, ¿Cómo van a ser las relaciones afectivas en los próximos años?

Se imagina citas a ciegas virtuales, que cada nueva pareja le exija un certificado de salud actualizado para tener sexo o darse besos.

Habría incluso que investigar los antecedentes de salud familiares, para evitar tener hijos propensos a enfermedades.

¿Cómo será el avance científico en genética, biología y química ante este nuevo panorama?

Si ya se…

A veces el futuro da miedo.

Pero debemos afrontarlo como hasta ahora lo hemos hecho.

Buscando soluciones que nos permitan vivir más y mejor.